viernes, 20 de diciembre de 2019

SECCIÓN XVI. PRESERVACIÓN DE LA INTEGRIDAD MORAL. CONDUCCIÓN DEL NIÑO (EGW).


Capítulos 68-72
CAPÍTULO 68. PREDOMINIO DE VICIOS CORRUPTORES.
UNA ERA DE ABUNDANTE INIQUIDAD.
Se me ha mostrado que vivimos en medio de los peligros de los últimos días. Por cuanto abunda la iniquidad, el amor de muchos se enfría. La palabra "muchos" se refiere a los que profesan seguir a Cristo. Afectados, sin que ello sea necesario, por la iniquidad prevaleciente, se apartan de Dios. La causa de esta apostasía estriba en que no se mantienen apartados de la iniquidad. El hecho de que su amor hacia Dios se esté enfriando por causa de que abunda la iniquidad, demuestra que, en cierto sentido, participan de esta iniquidad, pues de 
otra manera ella no afectaría su amor a Dios, ni su celo y fervor en su causa. (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 253).

LA INFLUENCIA ENVILECEDORA DE LIBROS Y LÁMINAS...
Muchos de los jóvenes buscan ansiosamente libros. Leen todo lo que pueden obtener. Los relatos de amor provocativos y las láminas impuras tienen una influencia corruptora. Muchos leen ávidamente novelas, 
y, como resultado, se envilece su imaginación. Con frecuencia circulan para la venta. . . fotografías de mujeres desnudas. Estas fotografías repugnantes también se encuentran en negocios de fotografías y penden de las paredes de los que trabajan con grabados. Estamos en una era cuando la corrupción abunda por doquiera.  

La concupiscencia de los ojos y las pasiones corruptas se despiertan 412 por lo que se contempla y por lo que se lee. El corazón se corrompe por la imaginación. La mente se complace en contemplar escenas que despiertan las más bajas y viles pasiones. Esas imágenes ruines, contempladas a través de una imaginación pervertida, corrompen la moral y preparan a los seres engañados e infatuados para que den rienda suelta a las pasiones concupiscentes. Luego siguen los pecados y crímenes que arrastran a los seres creados a la imagen de Dios haciéndolos descender a un nivel con las bestias y hundiéndolos finalmente en la perdición. (Testimonies, tomo 2, pág. 410).

EL LIBERTINAJE ES UN PECADO CARACTERÍSTICO. 
Se me ha presentado un horrible cuadro de la condición del mundo.  La inmoralidad cunde por doquiera. 
La disolución es el pecado característico de esta era. Nunca alzó el vicio su deforme cabeza con tanta osadía como ahora. La gente parece aturdida y los amantes de la virtud y de la verdadera bondad casi se desalientan por esta osadía, fuerza y predominio del vicio. (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 253).

Se me indicó Romanos 1:18-32 como un cuadro que describe al mundo antes de la segunda venida de Cristo. (Appeal to Mothers, pág. 27).

Es el pecado, no las pruebas y sufrimientos, lo que separa a Dios de su pueblo e incapacita al alma para disfrutar de Dios y glorificarlo. Es el pecado el que destruye a las almas. El pecado y el vicio existen en las familias observadoras del sábado. (Testimonies, tomo 2, págs. 390, 391).

SATANÁS ATACA A LA JUVENTUD. 
La obra especial de Satanás en estos últimos días es posesionarse de la mente de la juventud, corromper los pensamientos e inflamar las pasiones; porque sabe que al hacer esto, puede guiarlos a acciones impuras 
y así se denigrarán todas las nobles facultades de la mente 413 y puede dominarlos de acuerdo 
con sus propios propósitos. (Christian Temperance and Bible Hygiene, pág. 136).

UN INDICIO DE LA SOCIEDAD FUTURA.
La juventud de hoy día es un indicio seguro de la sociedad futura, y al verla, ¿qué podemos esperar para el futuro? La mayoría son aficionados a las diversiones y les repugna el trabajo. . . . Tienen poco dominio propio y se excitan y enojan por el más pequeño motivo.

 Muchísimos, de todas las edades y circunstancias de la vida, no tienen principios ni conciencia, y con sus hábitos de haraganería y despilfarro se hunden en el vicio y están corrompiendo a la sociedad, hasta que nuestro mundo se convierta en una segunda Sodoma

Si los apetitos y las pasiones estuvieran bajo el dominio de la razón y de la religión, la sociedad presentaría un aspecto muy diferente. Dios nunca quiso que existieran las presentes condiciones lastimosas; se han provocado por las tremendas violaciones de las leyes de la naturaleza (Id., pág. 45).

LOS PROBLEMAS DE LA MASTURBACIÓN.
Algunos que ostensiblemente profesan el cristianismo no comprenden el pecado del abuso propio [masturbación] y sus resultados inevitables. Un hábito inveterado ha cegado su entendimiento. 
No se dan cuenta del carácter excesivamente pecaminoso de este pecado degradante. 
(Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 254).

Jóvenes y niños de ambos sexos participan de la contaminación moral y practican el asqueroso vicio solitario destructor de cuerpo y alma. Muchos de los que profesan ser cristianos están tan atontados por la misma práctica que sus sensibilidades morales no pueden ser despertadas para comprender que es pecado, 
y que si persisten en ello, terminarán de seguro por destruir completamente el cuerpo y la 414 mente. 

¡El hombre, el ser más noble de la tierra, formado a la imagen de Dios, se transforma en una bestia, 
se embrutece y corrompe! Cada cristiano tendrá que aprender a refrenar sus pasiones y a guiarse 
por los buenos principios. A menos que lo haga, es indigno del nombre de cristiano (Id., págs. 253, 254).

La corrupción moral ha hecho más que cualquier otro mal para causar la degeneración de la raza humana. 
Su práctica se ha extendido alarmantemente y provoca enfermedades de casi cualquier descripción. 

Aun niñitos muy pequeños, infantes, nacidos con una irritabilidad natural de sus órganos sexuales, encuentran alivio momentáneo al manosearlos, lo que tan sólo aumenta la irritación y los lleva a repetir el acto hasta que se establece un hábito que aumenta con el crecimiento de ellos (Testimonies tomo 2, pág. 391).

LAS PROPENSIONES CONCUPISCENTES SE HEREDAN.
Los padres generalmente no sospechan que sus hijos entienden algo de este vicio. En muchísimos casos, los padres son los verdaderos pecadores. Han abusado de sus franquicias matrimoniales y debido a su complacencia han fortalecido sus pasiones animales. Y al fortalecerse éstas, las facultades morales e intelectuales se han debilitado. Lo espiritual ha sido dominado por lo brutal. Los hijos nacen con las propensiones animales grandemente magnificadas, han recibido el propio sello del carácter de sus padres. . . . Los hijos nacidos de estos padres casi invariablemente están inclinados a los hábitos repugnantes del vicio secreto. . . . Los pecados de los padres serán visitados sobre sus hijos porque los padres les han dado el sello de sus propias propensiones concupiscentes (Ibid.).

UNA ESCLAVITUD QUE SUBYUGA.
Me he conmovido profundamente al ver la poderosa influencia de las 415 pasiones animales que dominan
a hombres y mujeres de inteligencia y habilidad no comunes. Podrían ocuparse en una buena obra, 
y ejercerían una influencia poderosa, si no estuvieran esclavizados por pasiones degradantes. 
 
MI CONFIANZA EN LA HUMANIDAD HA SIDO TERRIBLEMENTE SACUDIDA.
Se me ha mostrado que personas de indudable buen comportamiento, que no se toman libertades
 indebidas con el otro sexo, eran culpables de practicar el vicio secreto casi cada día de sus vidas.

 No se han refrenado de este terrible pecado aun cuando estuvieron en las reuniones más solemnes. Han escuchado los más solemnes e impresionantes discursos sobre el juicio, que parecían presentarlos delante del tribunal de Dios, haciéndolos temer y temblar. Sin embargo, apenas si pasaba una hora desde ese momento y ya estaban sumidos en su pecado favorito y cautivante, contaminando sus propios cuerpos

Estaban de tal manera esclavizados por este crimen tremendo, que parecían desprovistos de poder para dominar sus pasiones. Hemos trabajado fervientemente por algunos, hemos suplicado, hemos llorado y orado por ellos. Sin embargo, hemos sabido que allí mismo en medio de todos nuestros fervientes esfuerzos
 y angustias la fuerza del hábito pecaminoso ha obtenido el dominio y se han cometido estos pecados (Id., págs. 468, 469).

EL CONOCIMIENTO DEL VICIO ES DIFUNDIDO POR SUS VÍCTIMAS.
Los que se han entregado plenamente a este vicio destructor del alma y del cuerpo rara vez pueden descansar hasta que su carga del vicio secreto es pasada a aquellos con quienes se relacionan. Inmediatamente se despierta la curiosidad y el conocimiento del vicio se propaga de un joven a otro, de un niño a otro, hasta el punto de que es difícil encontrar a uno 
que no conozca la práctica de este pecado degradante. (Id., pág. 392). 416

Una mente corrupta puede sembrar más mala simiente en un corto período de 
tiempo de lo que muchos pueden desarraigar en toda una vida (Id., pág. 403). 417

CAPÍTULO 69. EFECTOS DE PRÁCTICAS DAÑINAS.
SE AGOTA LA ENERGÍA VITAL.
La práctica de hábitos secretos ciertamente destruye las fuerzas vitales del organismo. Toda acción innecesaria de algo vital será seguida por su correspondiente depresión. Entre los jóvenes el capital vital, el cerebro, es tan severamente abrumado en una edad temprana, que hay una deficiencia y un gran agotamiento lo que deja al organismo expuesto a enfermedades de diferentes clases (Appeal to Mothers, pág. 28).

SE ESTABLECE EL FUNDAMENTO PARA DIVERSAS ENFERMEDADES QUE VENDRÁN DESPUÉS EN LA VIDA. 
Si la práctica se continúa a partir de los quince años para arriba, la naturaleza protestará contra el abuso que ha sufrido y continúa sufriendo, y les hará pagar el castigo por la transgresión de sus leyes, especialmente desde las edades de treinta a cuarenta y cinco años, mediante numerosos dolores en el organismo y diversas enfermedades, tales como afecciones del hígado y los pulmones, neuralgia, reumatismo, afecciones de la columna vertebral, enfermedades de los riñones y  humores cancerosos. 

Una parte de la magnífica maquinaria de la naturaleza se resiente dejando una tarea más pesada para que realice el resto, lo que provoca un desorden en el excelente ajuste de la naturaleza, y con frecuencia hay un súbito colapso del organismo y la muerte es el resultado (Id., pág. 18).

SE VIOLA EL SEXTO MANDAMIENTO DESAPRENSIVAMENTE.
Quitarse instantáneamente la vida no es un pecado mayor a la vista del cielo que destruirla gradual y seguramente. Las personas que se acarrean un decaimiento seguro debido a su mal proceder, sufrirán el castigo aquí y si no se arrepienten plenamente, 418 no serán admitidas en el cielo del más allá tan ciertamente como no lo será el que destruye su vida instantáneamente. La voluntad de Dios establece la relación entre la causa y sus efectos (Id., pág. 26).

LOS QUE TIENEN UNA MENTE PURA TAMBIÉN ESTÁN SUJETOS A LA ENFERMEDAD.
No incluimos a todos los jóvenes débiles entre los culpables de hábitos malos. Hay quienes tienen mente pura y son concienzudos pero sufren por diferentes causas que están fuera de su control (Id., pág. 23).

SE DEBILITAN LAS FACULTADES MENTALES.
Los padres tiernos e indulgentes simpatizarán con sus hijos porque se imaginan que sus lecciones son una carga demasiado grande y su aplicación al estudio está arruinando su salud. Es verdad que no es aconsejable atiborrar la mente de los jóvenes con demasiados estudios muy difíciles. 
Pero, padres, ¿no habéis escudriñado más profundamente este asunto y meramente aceptáis la idea sugerida por vuestros hijos? ¿No habéis creído demasiado fácilmente a la razón aparente para su indisposición? Atañe a los padres y a los tutores mirar debajo de la superficie en busca de la causa (Testimonies, tomo 4, págs. 96, 97).

Las mentes de algunos de estos niños se debilitan hasta el punto de que tienen solamente la mitad o un tercio del brillo del intelecto que podrían haber tenido, si hubieran sido virtuosos y puros. 
Lo han malgastado en la masturbación (Id., tomo 2, pág. 361).

SE DESTRUYEN LAS RESOLUCIONES ELEVADOS Y LA VIDA ESPIRITUAL.
El vicio secreto es el destructor de las resoluciones elevadas, el esfuerzo ferviente y la fuerza de la voluntad para formar un buen carácter religioso. Todos los que tienen una verdadera comprensión de lo que significa ser cristiano, saben que los seguidores de Cristo, como discípulos suyos, están 419 en la obligación de dominar todas sus pasiones y colocar sus facultades físicas y mentales en perfecta sumisión a la voluntad de Cristo. 

Los que están dominados por sus pasiones, no pueden ser seguidores de Cristo. Están demasiado entregados al servicio de su maestro, el originador de todo mal, para dejar sus hábitos corruptos 
y escoger servir a Cristo. (Appeal to Mothers, págs. 9, 10).

LA RELIGIÓN FORMAL NO ES EFICIENTE.
Algunos que profesan ser seguidores de Cristo saben que están pecando contra Dios y arruinando su salud, y sin embargo están esclavizados en sus propias pasiones corruptas. Sufren de una conciencia culpable y tienen una inclinación cada vez menor para acercarse a Dios en oración secreta. 
Quizá mantengan la forma de religión, pero están destituidos de la gracia de Dios en el corazón. 
No están consagrados a su servicio, no confían en él, no viven para su gloria, no encuentran 
placer en sus ordenanzas y no se deleitan en él. (Id., pág. 25).

PARECE HABERSE PERDIDO EL PODER DEL DOMINIO PROPIO.
Algunos reconocerán el mal de las prácticas pecaminosas, y, sin embargo, se disculparán diciendo que no pueden vencer sus pasiones. Esta es una admisión terrible de parte de una persona que lleva el nombre de Cristo. "Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo" ( 2 Tim. 2:19). 

¿Por qué existe esta debilidad? Es porque las propensiones animales han sido fortalecidas por el ejercicio, hasta que han prevalecido sobre las facultades superiores. A los hombres y mujeres les faltan principios. Están muriendo espiritualmente porque han condescendido durante tanto tiempo con sus apetitos naturales que su dominio propio parece haber desaparecido. 

Las pasiones inferiores de su naturaleza han empuñado las riendas, y la que debiera ser la facultad dominante se ha convertido en 420 la sierva de la pasión corrupta. Se mantiene al alma en la servidumbre más abyecta. 
La sensualidad ha apagado el deseo de santidad y ha agotado la prosperidad espiritual. (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 255).

SE CORTA LA COMUNICACIÓN CON EL CIELO.
Los solemnes mensajes del cielo no pueden impresionar con fuerza el corazón que no está fortificado contra la práctica de este vicio degradante. Los nervios sensibles del cerebro han perdido su tonicidad por la excitación mórbida destinada a satisfacer un deseo antinatural de complacencia sensual. Los nervios del cerebro que relacionan todo el organismo entre sí son el único medio por el cual el cielo puede comunicarse con el hombre y afectan su vida más íntima. Cualquier cosa que perturbe la circulación de las corrientes eléctricas del sistema nervioso, disminuye la fuerza de las potencias vitales y, como resultado, se atenúa la sensibilidad de la mente. En consideración de estos hechos, ¡cuán importante es que los ministros y la gente que profesan piedad se conserven sin mancha de este vicio degradante! (Id., pág. 254).

ALGUNOS SE ARREPIENTEN PERO PIERDEN EL RESPETO PROPIO.
El efecto de tales hábitos degradantes no es el mismo en todas las mentes. 
Hay algunos niños que han desarrollado mucho las facultades morales 
y que, al relacionarse con niños que practican la masturbación, se inician en este vicio. 

El efecto en los tales con demasiada frecuencia es volverlos melancólicos, irritables y celosos. Sin embargo, los tales quizá no pierdan su respeto por el culto religioso y quizá no muestren una incredulidad especial en cuanto a las cosas espirituales. A veces sufren agudamente de remordimiento y se sienten degradados ante su propia vista y pierden su respeto propio (Id., pág. 392). 421

LA MENTE PUEDE SER FORTALECIDA CONTRA LA TENTACIÓN.
Las facultades morales son excesivamente débiles cuando entran en conflicto con hábitos ya establecidos.
 Los pensamientos impuros tienen el dominio de la imaginación y la tentación es casi irresistible. Si la mente estuviera acostumbrada a contemplar temas elevados, si la imaginación estuviera preparada para contemplar cosas puras y santas, estaría fortalecida contra la tentación. Se ocuparía de lo celestial, lo puro, lo sagrado y no podría ser atraída por lo bajo, lo corrupto y vil. (Christian Temperance and Bible Hygiene, pág. 135).

VOLVEOS INTELIGENTES EN ESTAS COSAS.
La satisfacción de las pasiones más bajas inducirá a muchos a cerrar los ojos a la luz, porque temen ver pecados que no están dispuestos a abandonar. Todos pueden ver si lo desean. Si prefieren las tinieblas a la luz, su criminalidad no disminuirá por ello. 

¿Por qué no leen los hombres y mujeres y se instruyen en estas cosas que tan decididamente afectan su fuerza física, intelectual y moral? Dios os ha dado un tabernáculo que cuidar y conservar en la mejor condición para su servicio y gloria. 

Vuestros cuerpos no os pertenecen. "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, 
y que no sois vuestros? Porque comprados sois por precio; glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios". 
"¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios destruirá al tal; 
porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es" 1 Cor. 6:19,20; 3:16,17. (Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 259, 260). 422

CAPÍTULO 70. PRECAUCIONES Y CONSEJOS.
MUCHOS CASOS HAN SIDO REVELADOS.
Se me han presentado muchos casos, y mi alma ha enfermado y se ha llenado de asco al tener una vislumbre de sus vidas íntimas, a causa de la podredumbre del corazón de los seres humanos que profesan piedad y hablan de ser trasladados al cielo. Me he preguntado con frecuencia: ¿En quién puedo confiar? 
¿Quién está libre de iniquidad? (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 256).

Estoy llena de horror cuando se me presenta la condición de las familias que profesan la verdad presente. 
El desenfreno de los jóvenes y aun de los niños es casi increíble. Los padres no saben que el vicio secreto está destruyendo y obliterando la imagen de Dios en sus hijos. Existen entre nosotros los pecados que caracterizaron a 
los sodomitas. Los padres son responsables porque no han educado a sus hijos para que amen y obedezcan a Dios. 

No los han restringido ni les han enseñado diligentemente el camino del Señor. Les han permitido que salgan y entren a su placer y que se asocien con la mundanalidad. Estas influencias mundanas que contrarrestan las enseñanzas 
y la autoridad paternas se encuentran grandemente en la así llamada buena sociedad. 

Por sus vestidos, su apariencia, sus diversiones, se rodean de una atmósfera que se opone a Cristo. Nuestra única seguridad es mantenernos como un pueblo peculiar de Dios. No debemos ceder una pulgada a las costumbres y usos de esta era degenerada, sino mantenernos en independencia moral, sin comprometernos con sus prácticas corruptas e idólatras. (5Testimonies pág. 78).

HA DE INSTRUIRSE A LOS IGNORANTES.
No importa cuán elevada sea la profesión que haga una persona, 423 los que están dispuestos a entrar en complacencias con la concupiscencia de la carne no pueden ser cristianos. Como siervos de Cristo, su ocupación y meditaciones y placeres debieran consistir en cosas más excelentes. Muchos ignoran la pecaminosidad de estos hábitos y sus resultados seguros. Los tales deben ser instruidos. (Appeal to Mothers, pág. 25).

UNO QUE PIDIÓ QUE SE ORARA POR SU CURACIÓN.
Mi esposo y yo una vez asistimos a una reunión donde se despertó nuestra simpatía por un hermano que estaba gravemente afectado de tisis. Era pálido y demacrado. Pidió las oraciones del pueblo de Dios. 

Dijo que su familia estaba enferma y que había perdido a un hijo. Habló con sentimiento de su duelo. 
Dijo que había estado esperando durante algún tiempo ver a los hermanos White. Había creído que si oraban por él, sería sanado. Después de que terminó la reunión, los hermanos nos llamaron la atención a este caso.

Dijeron que la iglesia los estaba ayudando, que su esposa estaba enferma y su hijo había muerto. Los hermanos se habían reunido en su hogar y se habían unido en oración por la familia afligida. Estábamos muy cansados y teníamos la carga del trabajo sobre nosotros durante la reunión y queríamos que se nos excusara. Yo había resuelto no ocuparme en oración por nadie, a menos que el Espíritu del Señor se manifestara en el asunto. . . .

Esa noche nos postramos en oración y presentamos su caso delante del Señor. Suplicamos para que pudiéramos saber la voluntad de Dios acerca de él. Todo lo que deseábamos era que Dios pudiera ser glorificado. ¿Quería el Señor que oráramos por ese hombre afligido? 

Dejamos la carga con el Señor y nos retiramos a descansar. El caso de este hombre fue presentado claramente en un sueño. Su proceder desde su niñez en adelante me fue mostrado y que si orábamos, el Señor no nos oiría, pues él mantenía 424 la iniquidad en su corazón. 

A la mañana siguiente, el hombre vino para que oráramos por él. Lo llevamos aparte y le dijimos que lo sentíamos 
pero estábamos obligados a rehusar su pedido. Le conté mi sueño, que el reconoció como verdadero. 

Había practicado la masturbación desde su mocedad y la había continuado practicando durante su vida matrimonial, pero dijo que trataría de apartarse de ella. Este hombre tenía un hábito inveterado que vencer. 

Ya estaba en la edad madura de su vida. Sus principios morales estaban tan débiles 
que cuando entró en conflicto con esa complacencia inveterada fueron vencidos....

He aquí un hombre que se degradaba diariamente y, sin embargo, se atrevía a ir a la presencia de Dios y pedir que 
le aumentara la fuerza que él había malgastado vilmente y que si se le concedía, la usaría en su concupiscencia. 

¡Qué tolerancia tiene Dios! Si él tratara a los hombres de acuerdo 
con las corruptas sendas de ellos, ¿quién podría vivir ante su vista? 

¿Qué hubiera sucedido si hubiéramos sido menos precavidos y hubiéramos presentado el caso de este hombre delante de Dios mientras practicaba la iniquidad, nos habría oído el Señor? ¿Habría contestado? "Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; el malo no habitará junto a ti. Los insensatos no estarán delante de tus ojos; aborreces a todos los que hacen iniquidad"... 

Este no es un caso solitario. Aun la relación matrimonial no fue suficiente para preservar a este hombre de los hábitos corruptos de su juventud. Ojalá pudiera yo ser convencida de que son raros los casos como el que he presentado, pero sé que son frecuentes (Testimonies, tomo 2, págs. 349-351).

UN SUICIDA.
El señor ----------- profesaba ser un consagrado seguidor de Cristo. Su salud estaba muy 425 débil. 
Nuestra simpatía se despertó en favor de él. . . . Su caso me fue mostrado en visión. 

Vi que estaba engañado en cuanto a si mismo, que no disfrutaba del favor de Dios. Había practicado la masturbación hasta el punto de ser un mero despojo humano. Me fue mostrado que este vicio es una abominación a la vista de Dios.... Había practicado esos hábitos por tanto tiempo, que parecía haber perdido el dominio propio. Era naturalmente inteligente, poseía habilidades más que comunes. Pero ¡cómo habían sido puestas 
bajo el dominio de Satanás y consumidas ante su altar todas sus facultades corporales y mentales!

Este hombre había llegado al punto de que parecía estar abandonado por Dios. Se iba a los bosques y pasaba días y noches en ayuno y oración para poder vencer ese gran pecado, y luego volvía a sus viejas prácticas. Dios no escuchaba sus oraciones. Pedía a Dios que hiciera para él lo que había estado en su poder hacer por sí mismo. 

Había hecho promesas a Dios vez tras vez, y frecuentemente había quebrantado sus votos y se había entregado a sus propias concupiscencias corruptas, hasta el punto de que Dios lo había dejado para 
que realizara su propia ruina. Ya ha muerto. Fue un suicida. La pureza del cielo nunca se malogrará 
con su compañía. (Appeal to Mothers, págs. 24-28).

UNA EXHORTACIÓN A UNA HIJA CONSENTIDA.*
Su mente es impura. A Ud. se la alivió de las responsabilidades y el trabajo por completo durante demasiado tiempo. Los deberes del hogar habrían sido una de las más ricas bendiciones que podría haber recibido. 

El cansancio la hubiera perjudicado una 426 décima parte de lo que la han perjudicado sus pensamientos lascivos y su conducta. Ud. tiene ideas incorrectas en cuanto a la sociabilidad entre las niñas y los muchachos, y le ha sido muy atrayente estar en compañía de los muchachos. Ud. no es pura en su corazón y en su mente. 
 
Se ha hecho daño leyendo relatos de amor y romances y su mente ha sido fascinada con pensamientos impuros. Su imaginación se ha corrompido hasta el punto de que parece 
no tener poder para dominar sus pensamientos. Satanás la lleva cautiva a su placer....

Su conducta no ha sido casta, modesta ni de buen nombre. No ha tenido el temor de Dios delante de sus ojos. Con tanta frecuencia ha disimulado a fin de realizar sus planes, que su conciencia ha quedado dañada. Mi querida niña, a menos que Ud. se detenga justamente donde está, con seguridad, la ruina está delante de Ud. Cese en sus ensueños, en su forjar de castillos. 
Detenga sus pensamientos de los canales de la necedad y la corrupción.

Ud. no puede tratarse con los jóvenes con seguridad. Una marea de tentación se levanta y surge en su pecho, teniendo la tendencia a desarraigar los principios, la virtud femenina y el verdadero recato. Si prosigue con su conducta voluntariosa y terca, ¿cuál será su suerte?... Ud. está en peligro, pues está justamente a punto de sacrificar sus intereses eternos ante el altar de la pasión. La pasión está obteniendo un dominio positivo de todo su ser, ¿una pasión de qué calidad? De una naturaleza baja y destructora. Al rendirse a ella, amargará la vida de sus padres, traerá vergüenza a sus hermanas, sacrificará su propio carácter y perderá su derecho al cielo y a la vida gloriosa e inmortal. ¿Está lista a hacer esto?...

 Ud. es descocada. Le gustan los muchachos y le gusta hacerlos el tema de su conversación. 
"De la abundancia del corazón habla la 427 boca". Los hábitos se han hecho poderosos para dominarla y Ud. ha aprendido a engañar a otros a fin de realizar sus propósitos y cumplir sus deseos. No considero que su caso sea sin esperanza. Si así fuera, mi pluma no estaría trazando estas líneas. Con el poder de Dios, Ud. puede redimir el pasado....

Apártese de los muchachos. En su compañía, sus tentaciones se hacen graves y poderosas. 
Saque de su cabeza de niña la idea del casamiento. En ninguna forma Ud. está preparada para eso. 

Necesita años de experiencia antes de que esté calificada para 
entender los deberes y tomar las cargas de la vida matrimonial. 
Guarde positivamente sus pensamientos, sus pasiones y sus afectos. 
No los degrade para que sirvan a la concupiscencia. 
Elévelos a la pureza; dedíquelos a Dios.

Ud. puede convertirse en una niña prudente, recatada y virtuosa, pero no sin un esfuerzo ferviente. Debe velar, 
orar, meditar, investigar sus motivos y sus acciones. Analice detenidamente sus sentimientos y sus actos. 

En la presencia de su padre, ¿realizaría un acto impuro? No, ciertamente. Pero hace esto en la presencia de su Padre celestial que es tanto más exaltado, santo y puro. Sí, Ud. corrompe su propio cuerpo en la presencia de los ángeles puros y sin pecado y en la presencia de Cristo, y continúa haciéndolo sin tomar en cuenta la conciencia, ni la luz, ni las amonestaciones que le han sido dadas. Recuerde que hay un registro de todos sus actos. Tendrá que encontrarse otra vez con las cosas más secretas de su vida....

Otra vez la amonesto como a quien tendrá que encontrarse con estas líneas en aquel día cuando será decidido el caso de cada uno. Ríndase a Cristo sin demora. Solamente él, por el poder de su gracia, puede redimirla de la ruina. Solamente él puede curar sus facultades morales y mentales. Su corazón 428 puede arder con el amor de Dios; su entendimiento puede ser claro y maduro; su conciencia iluminada, despertada y pura; su voluntad enderezada y santificada sometida al dominio del Espíritu de Dios. Ud. puede hacer de sí lo que elija. 

Si Ud. ahora cambia de frente, cesa de hacer el mal y aprende a hacer el bien, ciertamente será entonces feliz: tendrá buen éxito en las batallas de la vida y se elevará a la gloria y el honor en la vida mejor.
"Escogeos hoy a quien sirváis" (Testimonies, tomo 2, págs. 559-565).

SATANÁS TRABAJA MIENTRAS LOS PADRES DUERMEN.
Esta es una era disoluta. Los niñitos y las niñitas comienzan a cortejarse mutuamente cuando 
debieran estar ambos en el jardín de infantes, recibiendo lecciones de recato en la conducta. 

¿Cuál es el efecto de este trato tan libre? ¿Aumenta la castidad en la juventud que así se reúne? 
¡No, ciertamente! Aumenta las primeras pasiones concupiscentes. Después de tales reuniones, 
los jóvenes están enloquecidos por el diablo y se entregan a sus viles prácticas.

Los padres duermen y no saben que Satanás ha plantado su bandera infernal en su propio hogar. 
Fui inducida a preguntar, ¿qué llegará a ser de la juventud en esta era corrupta? 
Repito, los padres están durmiendo. 

Los hijos están infatuados con un sentimentalismo enfermizo y la verdad no tiene poder para corregir lo equivocado.
 ¿Qué se puede hacer para detener la marea del mal? Los padres pueden hacer mucho si así lo determinan.

Si una jovencita que acaba de entrar en la adolescencia es molestada con las familiaridades de un muchacho de su propia edad, o mayor, debiera enseñársele a manifestar su repudio de tal modo que no se repitan tales familiaridades. Cuando los muchachos o jóvenes buscan con frecuencia la compañía de una niña, algo anda mal. Esa niña necesita 429 que una madre le muestre su lugar, que la reprima y le enseñe lo que corresponde a una niña de su edad.

Ha hecho su obra perniciosa la doctrina corruptora prevaleciente de que, desde el punto de vista de la salud, 
los sexos deben entremezclarse. Cuando los padres y tutores manifiesten una décima parte de la astucia 
que posee Satanás, entonces esta asociación de los sexos podrá ser casi inofensiva. 

Tal como es, Satanás tiene un éxito pleno en sus esfuerzos para cautivar la mente de los jóvenes 
y la asociación de muchachos y niñas tan sólo la aumenta veinte veces más. (Id., págs. 482, 483).

EL CUADRO NO ES EXAGERADO.
No os engañéis a vosotros mismos con la creencia de que, después de todo, este asunto se presenta delante de vosotros 
en forma exagerada. No he cargado la tinta al cuadro. He declarado hechos que soportarán la prueba del juicio. 
¡Despertad! ¡Despertad! Os ruego antes de que sea demasiado tarde para corregir los males, y perezcáis con vuestros hijos en la ruina general. Emprended la solemne obra y procurad la ayuda de cada rayo de luz que podáis reunir que ha brillado sobre vuestra senda y que no habéis apreciado. Y, juntamente con la ayuda de la luz que ahora brilla, comenzad una investigación de vuestra vida y carácter como si estuvierais delante del tribunal de Dios (Id., pág. 401).
A menos que los padres se despierten, no hay esperanza para sus hijos (Id., pág. 406). 430

CAPÍTULO 71. LA VIGILANCIA Y AYUDA PATERNALES.
LOS PADRES DEBEN ENSEÑAR EL DOMINIO PROPIO DESDE LA INFANCIA.
Cuán importante es que enseñemos a nuestros hijos el dominio propio desde su misma infancia y les enseñemos la lección de someter su voluntad a nosotros. Si tuvieran la desgracia de aprender hábitos erróneos, sin conocer todos los malos resultados, pueden ser reformados recurriendo a su razón y convenciéndolos de que tales hábitos arruinan el organismo y afectan la mente. Debiéramos mostrarles que no importa cuáles sean los argumentos que empleen las personas corruptas para aquietar sus justos temores e inducirles a seguir complaciendo ese hábito pernicioso, cualquiera que sea su pretexto, son sus enemigos y son los agentes del diablo (Appeal to Mothers, pág. 10).

MANTENEDLOS PUROS. FORTALECED SU MENTE.
Es un crimen que las madres continúen en la ignorancia en cuanto a los hábitos de sus hijos. Si son puros, que continúen siéndolo. Fortaleced sus mentes juveniles y preparadlos para detestar ese vicio destructor de la salud y del alma (Id., pág. 13).

Satanás está dominando la mente de los jóvenes, y debemos trabajar resuelta y fielmente para salvarlos. Hay tiernos niños que practican este vicio, los domina y se fortalece con los años hasta que cada noble facultad del cuerpo y del alma se degradan. 

Muchos podrían haber sido salvados, si hubiesen sido cuidadosamente instruidos en cuanto a la influencia de esta práctica sobre su salud. Ignoraban el hecho de que estaban acarreándose mucho sufrimiento sobre sí mismos....

Madres, no podéis ser demasiado cuidadosas en prevenir a vuestros hijos para que no aprendan 
hábitos viles. Es más fácil aprender el mal que desarraigarlo después que se ha aprendido.
 (Id., págs. 10, 11). 431

VÉLESE CON DETERMINACIÓN Y VIGÍLESE DE CERCA.
Si vuestros hijos practican este vicio, pueden estar en peligro de recurrir a la falsedad para engañaros. 
Sin embargo, madres, no debéis ser aquietadas fácilmente y cesar en vuestras investigaciones. No debéis quedar tranquilas, hasta que estéis plenamente satisfechas. Están en peligro la salud y las almas de vuestros amados, lo que hace que este asunto sea de la mayor importancia. El velar con determinación y vigilar de cerca, a pesar de las tentativas para evadir y ocultar, generalmente revelarán el verdadero estado del caso.

 Entonces la madre debe presentarles fielmente este asunto en su luz verdadera, mostrando su tendencia envilecedora degradante. Tratad de convencerlos que la complacencia en este pecado destruirá el respeto propio y la nobleza del carácter, arruinará la salud y la moral, y su sucia mancha borrará del alma el verdadero amor a Dios y la belleza de la santidad. La madre debiera persistir en este asunto hasta que tenga suficientes evidencias de que ha terminado la práctica (Id., págs. 13, 14).

EVITAD EL APRESURAMIENTO Y LA CENSURA AL COMENZAR.
Quizá preguntéis: ¿Cómo puedo remediar los males que ya existen? ¿Cómo comenzaremos el trabajo? Si os falta sabiduría, id a Dios. Él ha prometido dar liberalmente. Orad mucho y fervientemente en procura de 
la ayuda divina. Una sola regla no se puede seguir en cada caso. Se necesita ejercer un juicio santificado. 

No os apresuréis ni agitéis para atacar a vuestros hijos con censuras. Un proceder tal tan sólo les provocaría rebelión. Debierais lamentar profundamente cualquier equivocación cometida que quizá haya abierto la puerta 
a Satanás para descarriar 432 a vuestros hijos con sus tentaciones. Sois culpables si no los habéis instruido
 en cuanto a la violación de las leyes de la salud. Habéis descuidado un deber importante, cuyo resultado 
puede verse en las prácticas erróneas de vuestros hijos (Id., págs. 20, 21).

INSTRUID CON DOMINIO PROPIO Y SIMPATÍA.
Antes de que comencéis la obra de enseñar a vuestros hijos la lección del dominio propio, debéis aprenderla vosotras mismas. 
Si os agitáis fácilmente y os impacientáis, ¿cómo podéis dar la impresión de que sois razonables a vuestros hijos al instruirlos para que dominen sus pasiones?

 Con dominio propio y sentimientos de la más profunda simpatía y compasión, debéis aproximaras a vuestros hijos descarriados para presentarles fielmente la ruina segura que se efectuará en su organismo si continúan
en el proceder que han comenzado: pues mientras debilitan lo físico y mental, así también lo moral 
debe sentir la decadencia y están pecando no solamente contra sí mismos, sino contra Dios.

Si es posible, debéis hacerles sentir que han estado pecando contra Dios, el puro y santo Dios: que el gran Escudriñador de los corazones está disgustado con su proceder; que nada está oculto de él. Si podéis impresionar así a vuestros hijos para que se arrepientan de una manera aceptable a Dios, con ese piadoso dolor que obra arrepentimiento para salvación, del cual no 
se debe arrepentir uno, la obra será completa, la reforma segura. 

Ellos sentirán tristeza no solamente porque sus pecados son conocidos, sino que verán sus prácticas pecaminosas en toda su gravedad y serán inducidos a confesarlas a Dios sin reservas, y las abandonarán. Sentirán tristeza por su mala conducta porque han desagradado a Dios y pecado contra él y han deshonrado
 su cuerpo ante Aquel que los creó y les demanda que presenten su 433 cuerpo como un sacrificio vivo, santo y aceptable ante él, que es su culto racional. (Id., págs. 21, 22).

VIGILAD LAS COMPAÑÍAS DE LOS HIJOS. 
A menos que la mente de vuestros hijos esté firmemente equilibrada por principios religiosos, 
se corromperá su moral por el ejemplo depravado de aquellos con quienes se relacionan.
 (Christian Temperance and Bible Hygiene, pág. 134).

Resguardadlos, como deben hacerlo las madres fieles, para que no se contaminen asociándose con cualquier joven. Conservadlos, como joyas preciosas, de la influencia corruptora de este siglo. Si debido a las circunstancias no siempre podéis vigilar su asociación con jóvenes, como quisierais hacerlo, visiten ellos entonces a vuestros hijos en vuestra presencia; y en ningún caso permitáis que esos amigos duerman en la misma cama, ni aun en la misma habitación. Será mucho más fácil evitar un mal que curarlo después....

Ellos [los padres] les permiten visitar a otros amigos jóvenes, amistades formadas por su cuenta, y aun alejarse 
del cuidado paternal, a cierta distancia del hogar, donde tienen la libertad de hacer lo que les plazca. 

Satanás aprovecha tales oportunidades y toma posesión de la mente de esos hijos cuyas
 madres exponen ignorantemente a sus astutas trampas. (Appeal to Mothers, págs. 13, 14).

LA ALIMENTACIÓN ES IMPORTANTE.
No podéis despertar la sensibilidad moral de vuestros hijos si no sois cuidadosos en la elección de su alimento.
Las mesas que los padres generalmente preparan para sus hijos son una trampa para ellos. (2Testimonies 400).

Los padres indulgentes no enseñan a sus hijos el dominio propio. El mismo alimento que les colocan por delante es tal que les irrita el estómago. La excitación que así se produce se comunica al cerebro, 434 y como resultado se despiertan las pasiones. No se puede repetir con demasiada frecuencia que todo lo que entra en el estómago afecta no sólo al cuerpo, sino finalmente también a la mente. 

El alimento pesado y estimulante afiebra a la sangre, excita el sistema nervioso y con demasiada frecuencia embota la percepción moral, de modo que la razón y la conciencia son dominadas por los impulsos sensuales.

 Es difícil, y con frecuencia casi imposible, que tenga paciencia
 y dominio propio el que es intemperante en la alimentación. 

De aquí la importancia especial de permitir a los niños, cuyos caracteres todavía no se han formado, que participen solamente de alimento saludable y no estimulante. Nuestro Padre celestial envió con amor la luz de la reforma pro salud para preservarnos contra los males de la complacencia desenfrenada del apetito.(Christian Temperance and Bible Hygiene, pág. 134).

Si hubo alguna vez un tiempo en que la alimentación debía ser de la clase más sencilla, es ahora. 
No debe ponerse carne delante de nuestros hijos. Su influencia tiende a excitar y fortalecer las pasiones inferiores, y tiende a amortiguar las facultades morales. (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 259).

LA LIMPIEZA ES IMPORTANTE.
El baño frecuente es muy beneficioso, especialmente por la noche, antes de acostarse, o al levantarse por la mañana.
 Se necesitarán sólo unos pocos momentos para dar un baño a los niños y frotar su cuerpo hasta que entren en calor. 
Esto lleva la sangre a la superficie aliviando el cerebro, y habrá menos inclinación para la complacencia en prácticas impuras. Enseñad a los pequeños que Dios no se agrada al verlos con su cuerpo sucio y con ropas desaseadas y rotas. Decidles que él quiere que sean puros por fuera y por 435 dentro para poder morar en ellos (Christian Temperance and Bible Hygiene, págs. 141, 142).

ROPAS LIMPIAS Y AMPLIAS.
La ropa limpia y aseada será uno de los medios para conservar los pensamientos puros y amables. 
Cada prenda de vestir debe ser llana y sencilla, sin adornos innecesarios, de modo que dé poco trabajo lavarla y plancharla. Especialmente cada prenda que esté en contacto con la piel debe ser limpia y libre de cualquier olor ofensivo. El cuerpo de los niños no debiera ser tocado por nada de carácter irritante, ni se debiera permitir que su ropa los apriete en forma alguna. Sí se prestara más atención a este asunto, se practicaría mucho menos impureza. (Id., pág. 142).

NO LOS DEJÉIS SIN EJERCICIO.
En extenso grado se exime [a los jóvenes] de ejercicio físico por temor a que trabajen demasiado. Los padres mismos llevan las cargas que sus hijos debieran llevar. Es malo trabajar con exceso, pero los resultados de la indolencia son más temibles. La ociosidad conduce a la práctica de hábitos corrompidos. La laboriosidad no cansa ni agota una quinta parte de lo que rinde el hábito pernicioso del abuso propio [masturbación]. 

Si el trabajo sencillo y bien regulado agota a vuestros hijos, tened la seguridad, padres, de que hay, además del trabajo, algo que enerva su organismo y les produce una sensación de cansancio continuo. Dad a vuestros hijos trabajo físico para que pongan en ejercicio los nervios y los músculos. El cansancio que acompaña a un trabajo tal, disminuirá su inclinación a participar en hábitos viciosos. (1Joyas de los Testimonios, págs. 255, 256). 

LA INDOLENCIA ES UNA PUERTA ABIERTA PARA LA TENTACIÓN.
Madres, dad a vuestros hijos suficiente trabajo.... La indolencia no será favorable 
para la salud física, mental y moral. Abre la puerta de par en par e invita a Satanás para que entre. 

El aprovecha 436 la oportunidad y atrapa a los jóvenes en sus trampas. Debido a la indolencia, no sólo se debilita la fuerza moral y se aumenta el impulso de la pasión, sino que los ángeles de Satanás se posesionan de toda la ciudadela de la mente y obligan a la conciencia a rendirse a la pasión vil. Debiéramos enseñar a nuestros hijos hábitos de paciente laboriosidad. (Appeal to Mothers, págs. 18, 19).

DIOS NO DEJARÁ QUE PEREZCAN LOS ARREPENTIDOS.
Debéis animar a vuestros hijos pues un Dios misericordioso aceptará el corazón verdaderamente 
arrepentido y bendecirá sus esfuerzos para limpiarse de toda inmundicia de carne y espíritu. 

Cuando Satanás vea que está perdiendo el dominio de la mente de vuestros hijos, los tentará fuertemente y procurará atarlos para que continúen con la práctica de este vicio seductor. Pero con un firme propósito deben resistir las tentaciones de Satanás de complacer las pasiones animales porque son pecado contra Dios.

 No debieran aventurarse en terreno prohibido, donde Satanás puede dominarlos. Si ellos, con humildad, ruegan a Dios que les dé pureza de pensamientos y una imaginación refinada y santificada, él los oirá y les concederá sus peticiones. Dios no los dejará que perezcan en sus pecados, sino que ayudará al débil y desvalido si se entregan a él con fe. (Id., págs. 22, 23). 437

CAPÍTULO 72. LA BATALLA POR LA REFORMA.
SE NECESITAN UN SINCERO ARREPENTIMIENTO Y UN ESFUERZO DETERMINADO.
Los que corrompen su cuerpo no pueden gozar del favor de Dios a menos que se arrepientan sinceramente, hagan una reforma completa y entren en perfecta santidad en el temor del Señor (Appeal to Mothers, pág. 29).

La única esperanza para los que practican hábitos viles es dejarlos para siempre si es que estiman de algún valor la salud temporal y la salvación en el más allá. Cuando se ha consentido en estos hábitos durante un buen tiempo, se requiere un esfuerzo determinado para resistir a la tentación y rehusar la complacencia corrupta. (Id., pág. 27).

DEBEN DOMINARSE LOS PENSAMIENTOS.*
Ud. debe dominar sus pensamientos. Esta no será una tarea fácil; no puede realizarla sin un íntimo y aun severo esfuerzo.... Si Ud. consiente en vanas imaginaciones, permitiendo que su mente se ocupe de temas impuros, en cierto grado es tan culpable delante de Dios como si sus pensamientos se tradujeran en acción. Todo lo que impide la acción es la falta de oportunidad... Forjar fantasías es un hábito malo y excesivamente peligroso. Una vez que se ha establecido, es casi imposible romper con un hábito tal y dirigir los pensamientos a temas puros, santos y elevadores. Ud. tiene que convertirse en un fiel centinela que vigile sus ojos, oídos y todos sus sentidos si desea dominar su mente e impedir que vanos y corruptos pensamientos mancillen su alma. El poder de la gracia únicamente puede realizar esta obra tan deseable. (Testimonies, tomo 2, pág. 561). 438

SOMETED LAS PASIONES Y LOS AFECTOS A LA RAZÓN.*
No sólo Dios requiere que Ud. controle sus pensamientos, sino también sus pasiones y afectos. Su salvación depende de que Ud. se gobierne en estas cosas. La pasión y los afectos son instrumentos poderosos. 

Si se aplican mal, si se ejercen con motivos equivocados, si son mal colocados, son poderosos para realizar su ruina 
y dejarla como a una náufraga desvalida, sin Dios y sin esperanza. La imaginación debe ser dominada positiva 
y persistentemente si las pasiones y los afectos han de ser sometidos a la razón, la conciencia y el carácter....

A menos que Ud. refrene sus pensamientos, su lectura y sus palabras, su imaginación quedará afectada sin esperanzas. 
Lea su Biblia atentamente y con oración, y será guiada por sus enseñanzas. Esta es su seguridad (Id., págs. 561-563).

CERRAD LOS SENTIDOS PARA QUE NO ENTRE EL MAL.
Los que deseen tener aquella sabiduría que proviene de Dios, no deben llegar 
a ser necios en el conocimiento pecaminoso de este siglo a fin de ser sabios. 

Deben cerrar los ojos para que no vean ni aprendan el mal. Deben cerrar los oídos no sea que oigan lo que es malo y obtengan ese conocimiento que mancharía la pureza de sus pensamientos y actos, y deben guardar su lengua para que no profieran palabras corruptas y se encuentre engaño en su boca. 
(Appeal to Mothers, pág. 31).

Evitad leer y ver cosas que sugerirán pensamientos impuros. 
Cultivad las facultades morales e intelectuales.
 (Testimonies, tomo 2, pág. 410).

EVITAD LA INACTIVIDAD UNIDA AL ESTUDIO EXCESIVO.
El estudio excesivo, al hacer aumentar la afluencia 439 de sangre al cerebro, crea una excitabilidad mórbida que tiende a disminuir el poder del dominio propio, y con demasiada frecuencia da preponderancia al impulso o al capricho. De este modo se abre la puerta a la impureza. El uso indebido o la falta de uso de las facultades físicas es, en gran parte, la causa de la corriente de corrupción que se extiende por el mundo.

 "La soberbia, la hartura de pan, y el reposo próspero" son enemigos tan fatales del progreso humano en esta generación, como cuando causaron la destrucción de Sodoma. Los maestros deberían comprender estas cosas e instruir a los alumnos en estos ramos. Enséñese a los estudiantes que la vida recta depende del pensar recto y que la actividad física es esencial para la pureza del pensamiento. (La Educación, pág. 205).

NO HAY TIEMPO PARA VACILACIONES.
La pureza de la vida y un carácter plasmado según el Modelo divino no se obtienen sin ferviente esfuerzo y principios bien determinados. Una persona vacilante no tendrá éxito en alcanzar la perfección cristiana. La tal será pesada en balanza y hallada falta. 
Como un león rugiente, Satanás busca a su presa. Ensaya sus trampas en cada joven desprevenido.... Satanás dice a los jóvenes que hay tiempo suficiente todavía, que pueden complacerse en el vicio y el pecado está sola vez y nunca más. Pero esa sola complacencia envenenará toda su vida. 
No os aventuréis ni una vez en terreno prohibido. En este peligroso día del mal, cuando las tentaciones al vicio y la corrupción están por doquiera, elévese al cielo el ferviente y cordial clamor de la juventud: "¿Con qué limpiará el joven su camino?" Y ojalá se abran sus oídos y su corazón se incline para obedecer la instrucción dada en la respuesta: "Con guardar tu Palabra"  (Testimonies, tomo 2, págs. 408, 409). 440

Todos son responsables por sus actos mientras estén en este mundo de prueba. Todos tienen poder para controlar sus acciones si lo desean. Si son débiles en la virtud y la pureza de los pensamientos y actos, pueden obtener ayuda del Amigo de los desvalidos. Jesús está familiarizado con todas las debilidades de la naturaleza humana, y si se le suplica, dará fortaleza para vencer las más poderosas tentaciones. 
Todos pueden obtener esta fortaleza si la buscan con humildad. (Appeal to Mothers, pág. 31).

La única seguridad para los jóvenes en esta era de corrupción es confiar en Dios. 
Sin la ayuda divina, serán incapaces de dominar las pasiones y apetitos humanos. 

En Cristo está la ayuda que justamente necesitan, 
pero cuán pocos vendrán a él en procura de aquella ayuda. 
Jesús dijo cuando estaba en la tierra: "No queréis venir a mí 
para que tengáis vida". Jn. 5:40. Todos pueden vencer en Cristo.
 
Podéis decir con el apóstol: "Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó". Rom. 8:37. 
Y otra vez: "Golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre" 1Cor. 9:27 (Testimonies, tomo 2, pág. 409).

SE PUEDE ENCONTRAR VERDADERO PLACER EN CRISTO.
La única seguridad firme para nuestros hijos contra cualquier práctica viciosa es procurar ser admitidos en el aprisco de Cristo y ser entregados al cuidado del fiel y leal Pastor. El los salvará de todo mal, los resguardará de todo peligro si escuchan su voz que dice: "Mis ovejas oyen mi voz, ...y me siguen". Jn. 10:27.

En Cristo ellas encontrarán pasto, obtendrán fortaleza y esperanza y no serán turbadas con anhelos inquietantes de algo que distraiga la mente y satisfaga el corazón. Han encontrado la perla de gran precio y la mente está en un descanso apacible. Sus placeres son de un carácter puro, apacible, elevado y celestial. No dejan tras sí penosas reflexiones ni remordimientos. 

Tales placeres no dañan 441 la salud ni postran la mente, sino que son de una naturaleza saludable. 
La comunión con Dios y el amor a él, la práctica de la santidad, la destrucción del pecado, todos son agradables. La lectura de la Palabra de Dios no fascinará la imaginación ni inflamará las pasiones como los ficticios libros de fantasía, sino que suaviza, ablanda, eleva y santifica el corazón. Cuando están en dificultades, cuando son asaltados por fieras tentaciones, tienen el privilegio de la oración. ¡Qué exaltado privilegio!  

Los seres finitos, de polvo y ceniza, admitidos por la mediación de Cristo en la cámara de audiencia 
del Altísimo. Con tales prácticas, el alma es colocada dentro de una sagrada proximidad de Dios 
y es renovada en conocimiento y verdadera santidad y fortalecida contra los asaltos del enemigo.
 (Appeal to Mothers, págs. 23, 24). CN 411-441/EGW/MHP 442,443

sábado, 16 de noviembre de 2019

SECCIÓN XV. EL ATAVÍO ADECUADO. CONDUCCIÓN DEL NIÑO (EGW).


Capítulos 65-67
CAPÍTULO 65. LAS BENDICIONES DE LA VESTIMENTA CORRECTA.
APROPIADO Y QUE SIENTE BIEN.
En el vestido, lo mismo que en todas las demás costas, tenemos el privilegio de honrar a nuestro Creador.  
El no sólo desea que nuestro vestido sea limpio y saludable, sino apropiado y sentador. (La Educación, pág. 342).

Debemos tratar de sacar el mejor partido de nuestra apariencia. En el servicio del tabernáculo, Dios explicó todo detalle concerniente a las vestiduras de los que ministraban delante de él. Esto nos enseña que él tiene una preferencia con respecto a la indumentaria de los que le sirven. Fueron muy específicas las instrucciones dadas acerca de las vestiduras de Aarón, porque eran simbólicas. Así la indumentaria  los que siguen a Cristo, debe ser simbólica. En todas las cosas, hemos de ser representantes de él. Nuestra apariencia en todo respecto debe caracterizarse por el aseo, la modestia y la pureza. (Joyas de los Testimonios, tomo 2, págs. 393, 394).

LAS COSAS DE LA NATURALEZA SON ILUSTRACIONES.
Por medio de las cosas de la naturaleza, Cristo nos enseña cuál es la belleza que el cielo aprecia, la gracia modesta, la sencillez, la pureza, la corrección que harán nuestro atavío agradable a Dios. (El Ministerio de Curación, pág. 221).

EL CARÁCTER SE PUEDE JUZGAR POR EL ESTILO DEL VESTIDO.
El vestido y su arreglo en la persona son generalmente un índice de lo que es el hombre o la mujer.
(Review and Herald, 30-1-1900). 388

Juzgamos el carácter de una persona por del estilo el vestido que lleva. Una mujer modesta y piadosa se vestirá con modestia. El gusto refinado, la mente cultivada, se revelarán en la elección de un atavío sencillo y apropiado. . . . La que es sencilla y modesta en su vestido y en sus maneras, muestra que comprende 
que una verdadera mujer se caracteriza por el valor moral. Cuán encantadora, cuán interesante es la 
sencillez en el vestido, que en su gracia puede compararse con las flores del campo (Id., 17-11-1904).

SE ENUNCIAN PRINCIPIOS GUIADORES.
Ruego a nuestros hermanos que se conduzcan cuidadosa y circunspectamente delante de Dios. Sigan las costumbres en el vestido mientras estén de acuerdo con los principios de salud. Vístanse nuestras hermanas sencillamente, como muchas lo hacen, que el vestido sea de material bueno y durable, apropiado para esta edad y que la cuestión del vestido no llene la mente. Nuestras hermanas debieran vestirse con sencillez. Debieran vestirse con una ropa modesta, con pudor y sobriedad. Dad al mundo una ilustración viviente del adorno interno de la gracia de Dios (Manuscrito 167, 1897).

SÍGANSE LAS COSTUMBRES PREVALECIENTES SI SON MODESTAS, SALUDABLES Y CONVENIENTES.
Los cristianos no debieran empeñarse en convertirse en un hazmerreír vistiéndose en forma diferente del mundo. Pero si al poner en práctica sus convicciones de lo que corresponde respecto a vestir modesta y saludablemente se encuentra fuera de moda, no debiera cambiar su vestido a fin de asemejarse al mundo. 

Debieran manifestar una noble independencia y valor moral de hacer lo correcto aunque todo el mundo difiera de ellos. Si el mundo introduce una moda recatada, conveniente y saludable, que este de acuerdo con la 389 Biblia, no cambiará nuestra relación con Dios o con el mundo el adoptar tal estilo de vestido.

Los cristianos debieran seguir a Cristo y  hacer sus vestidos conforme a la Palabra de Dios. Debieran evitar los extremos. Humildemente debieran seguir un sendero recto, sin tomar en cuenta el aplauso o la censura Y debieran aferrarse a lo correcto por ser correcto. (Testimonies, tomo 1, págs. 458, 459).

EVITAD LOS EXTREMOS.
No ocupéis vuestro tiempo esforzándoos por seguir todas las necias modas del vestido. Vestíos pulcra y atractivamente, pero no os convirtáis en el objeto de observaciones ya sea por estar demasiado ataviados o por vestiros de una forma descuidada y desaseada. Proceded como si supierais que el ojo del cielo está sobre vosotros y que vivís bajo la aprobación o desaprobación de Dios (Manuscrito 53, 1912).

El cuidado en el vestido no se debe confundir con el orgullo. Hay quienes continuamente insisten en el orgullo y el vestido, que descuidan sus propios atavíos, que piensan que la suciedad es una virtud y se visten sin prolijidad y sin gusto, y su vestimenta con frecuencia tiene la apariencia de una bolsa [saco] que los recubre. Sus atavíos son sucios, y sin embargo los tales siempre hablan contra el orgullo. 
Clasifican a la decencia y a la limpieza con el orgullo (Review and Herald, 23-1-1900).

Los que son desprolijos y desaseados en el vestido rara vez se distinguen por su conversación elevada y poseen sentimientos poco refinados. A veces consideran que la extravagancia y la tosquedad son humildad. (Id., 30-1-1900).

CRISTO NOS ADVIRTIÓ.
Cristo hizo resaltar la devoción al vestido y previno, sí, ordenó a sus seguidores que no se preocuparan demasiado por él. "Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: 
no trabajan ni hilan 390 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos".... 

El orgullo y la extravagancia en el vestido son pecados a los cuales están propensas especialmente las mujeres. 

De ahí que estas advertencias se refieran directamente a ellas. ¡De cuán poco valor son el oro, las perlas, 
o el atavío costoso cuando se comparan con la humildad y el encanto de Cristo! (Christian Temperance and Bible Hygiene, págs. 93, 94).

INSTRUCCIÓN BÍBLICA PARA EL PUEBLO DE DIOS.
Se me indicaron los siguientes pasajes. Dijo el ángel: "Han de instruir al pueblo de Dios".
1 Timoteo 2:9, 10; "Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia no con peinado ostentoso, ni oro, ni perla, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad" 
1 Ped. 3:3-5; "Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible, ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios. Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres" 
(Testimonies, tomo 1, pág. 189).

Muchas consideran que esas órdenes son demasiado anticuadas para que se les preste atención; pero el que las dio a sus discípulos, comprendía los peligros que entrañaría en nuestro tiempo el amor al vestido, y nos envió la consiguiente amonestación. ¿Le prestaremos atención y seremos sabios? (Joyas de los Testimonios tomo 1, pág. 594).

Los que realmente tratan de seguir a Cristo tendrán concienzudos escrúpulos en cuanto a la ropa que usan; 
se esforzarán por satisfacer los requisitos de esa orden tan claramente dada por el Señor [1 Ped. 3:3-5] 
(Mensajes para los Jóvenes, págs. 343, 344). 391

PELIGROS DEL AMOR AL VESTIDO.
El amor al vestido hace peligrar la moralidad, y hace de la mujer lo contrario de una dama cristiana, caracterizada por la modestia y la sobriedad (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 600).

El vestido ostentoso y extravagante con demasiada frecuencia fomenta la concupiscencia en el corazón del que lo lleva y despierta bajas pasiones en el corazón del que mira. Dios ve que la ruina del carácter es precedida frecuentemente por la complacencia del orgullo y de la vanidad en el vestido. Ve que los atavíos costosos sofocan el deseo de hacer el bien (Testimonies, tomo 4. pág. 645).

EL TESTIMONIO DE LA SENCILLEZ EN EL VESTIDO.
El vestido simple, sencillo y sin ostentación será una recomendación para mis hermanas jóvenes. 
De ninguna forma mejor podéis hacer brillar vuestra luz a otros que mediante vuestra sencillez en el vestido y vuestro comportamiento. Podéis mostrar a todos que, en comparación con las cosas eternas, colocáis una estimación adecuada en las cosas de esta vida (Id., tomo 3, pág. 376).

EL RECATO PROTEGERÁ DE MIL PELIGROS.
Mis hermanas, evitad aun la apariencia de mal. En esta era disoluta, saturada de corrupción, no estáis seguros a menos que estéis protegidas. La  virtud y el recato son raros. Os exhorto, como seguidoras de Cristo que hacéis una elevada profesión, que acariciéis la preciosa y sin par gema del recato. Ella preservará la virtud. (Id., tomo 2, pág. 458).

La casta sencillez en el vestir, unida a la modestia de conducta será de mucha mayor influencia para rodear a una joven de una atmósfera de reserva sagrada que será para ella un escudo contra miles de peligros (La Educación, pág. 242).

¿UNA IDEA ANTICUADA?
Se piensa que es una idea completamente extravagante y anticuada el preparar 392 a los niños para que caminen por la angosta senda de la pureza y la santidad. Esto prevalece aun entre los padres que profesan adorar a Dios, pero sus obras testifican que son adoradores de Mamón. Tienen la ambición de competir 
con sus vecinos y de resaltar, en su vestimenta y en la de sus hijos, dentro de los miembros de la
 iglesia a la cual pertenecen (Sings of the Times, 10-9-1894).

EL ÚNICO VESTIDO QUE SE ADMITE EN EL CIELO.
Hay un vestido que cada niño y cada joven puede buscar inocentemente. Es la justicia de los santos. Si tan sólo fueran tan dispuestos y perseverantes en obtener esto, como son en arreglar sus vestidos de acuerdo con las modas de  sociedad mundana, pronto estarían revestidos con la justicia de Cristo y sus nombres no serían borrados del libro de la vidas. 

Las madres, tanto como las jóvenes y niñas, necesitan orar: "Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mi" (Salmo 51:10). Esta pureza de corazón y gracia del espíritu son más preciosas que el oro, tanto para este tiempo como para la eternidad. Solo los puros de corazón verán a Dios.

Por lo tanto, madres, enseñad a vuestras hijas, línea sobre línea y precepto sobre precepto, que la justicia de Cristo es el único vestido con el que podrán ser admitidas en el cielo y que revestidas con este atavío continuamente realizarán sus deberes en esta vida glorificando a Dios.
 (Christian Temperance and Bible Hygiene, pág. 95). 393

CAPÍTULO 66. LA ENSEÑANZA DE LOS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE LA VESTIMENTA.
UNA PARTE NECESARIA DE LA EDUCACIÓN.
No puede ser completa ninguna educación que no enseñe principios sanos en cuanto a la indumentaria. Sin tal enseñanza, la obra de la educación es a menudo retardada y pervertida.
 El amor al vestido, la devoción a la moda, se encuentran entre los más formidables rivales 
y más efectivos obstáculos del maestro. (La Educación, pág. 240).

NO SE DA UN ESTILO PRECISO.
No se me ha dado un estilo preciso como la norma exacta para guiar a todos en su vestimenta (Carta 19, 1897).

ASEADA, ATRACTIVA, LIMPIA.
Se ha de estimular a los jóvenes a formar hábitos correctos de vestir, de modo que su apariencia sea aseada y atractiva; se les ha de enseñar a conservar sus vestidos limpios y cuidadosamente remendados. Todas sus costumbres debieran ser de tal carácter que hagan de ellos una ayuda y un alivio para otros. (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 436).

El vestido debe ser apropiado y de buen gusto. Aunque se trate de un percal barato, debe mantenerse pulcro y limpio. 
(Testimonies, tomo 4, pág. 642).

ORDEN Y GUSTO CORRECTO.
Los cristianos. . . en su vestido evitan lo superfluo y ostentoso, pero su ropa es prolija, 
modesta, no llamativa y es llevada con orden y gusto (Mensajes para los Jóvenes, pág. 347).

El gusto correcto no es de despreciar ni condenar. Nuestra fe llevada a la práctica, nos inducirá a ser tan sencillos en el vestir y celosos de buenas obras, que seremos considerados peculiares. Pero cuando perdemos el gusto por el orden y la prolijidad en el vestir, dejamos virtualmente la verdad, pues la verdad nunca degrada, sino que eleva (Id., pág. 351). 394

Mis hermanas, vuestro vestido habla en favor de Cristo y la verdad sagrada o en favor del mundo. 
¿Cuál es vuestro caso? (Review and Herald, 17-11-1904).

BUEN GUSTO EN LOS COLORES Y LOS MODELOS.
Debiera manifestarse buen gusto en los colores. En este respecto, los colores liso son deseables 
hasta donde sea conveniente. Sin embargo, debe tomarse en cuenta la calidad. Deben buscarse los colores suaves. 
Al elegir los figurines, debieran evitarse los modelos llamativos y chillones que muestran vanidad 
y orgullo superficial en los que los eligen. Y es malo un gusto extravagante al usar diferentes colores.
 (Health Reformer. Citado en Healthful Living, pág. 120).

TÉNGANSE EN CUENTA LA DURACIÓN Y LA UTILIDAD.
Nuestra indumentaria, si bien modesta y sencilla, debe ser de buena calidad, de colores decentes 
y apropiada para el uso. Deberíamos escogerla por su durabilidad más bien que para la ostentación. 

Debe proporcionarnos abrigo y protección adecuados. La mujer prudente descripta en los Proverbios "no tendrá temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobles" (Proverbios 31:21).
 (El Ministerio de Curación, pág. 220).

LA COMPRA DE BUEN MATERIAL ES ECONOMÍA.
Es correcto comprar buen material y pagar una buena hechura. Esto es economía. Pero no se necesitan ricos atavíos, y consentir en ellos es gastar para la complacencia propia dinero que debiera darse a la causa de Dios (Counsels on Stewardship, pág. 301).

RECUÉRDENSE LAS NECESIDADES DE LA VIÑA DEL SEÑOR.
Debiéramos vestir con pulcritud y buen gusto. Pero, mis hermanas, cuando estéis de compras y cuando 
hagáis vuestras ropas y las de vuestros hijos, pensad en la obra de la viña del Señor que todavía espera ser hecha (Ibid.). 395

Los mundanos gastan mucho en su vestimenta. Pero el Señor ha instruido a su pueblo que salga del mundo y se separe. Los atavíos llamativos o caros no condicen con los que profesan creer que están viviendo en los últimos días. . . .
Practicad la economía en lo que gastáis en ropa. Recordad que vuestro vestido ejerce constantemente una influencia en aquellos con quienes os relacionáis. No prodiguéis sobre vosotros mismos medios que son grandemente necesarios en otras partes. No gastéis el dinero del Señor para complacer el deseo de vestidos costosos (Manuscrito 24, 1904).

LA SENCILLEZ EN EL VESTIDO HACE RESALTAR LA RELIGIÓN DEL QUE LO LLEVA.
La sencillez del vestido favorecerá grandemente a una mujer sensata (Review and Herald, 17-11-1904).

Vestíos como deben vestirse las cristianas: con sencillez, adornándoos modestamente 
como conviene a mujeres que profesan piedad, con buenas obras (Id., 6-12-1881).

Muchos a fin de mantenerse al día con modas absurdas, pierden su gusto por la sencillez natural y se encantan con lo artificial. Sacrifican tiempo y dinero, el vigor del intelecto y la verdadera elevación del alma y dedican todo su ser a las demandas de la vida elegante. (Health Reformer, abril de 1872).

Queridos jóvenes, la inclinación a vestiros de acuerdo con la moda y a usar encajes y oro y postizos para la ostentación, no recomendará a otros vuestra religión o la verdad que profesáis. La gente de buen criterio considerará vuestras tentativas de embellecer lo externo como una prueba de una mente débil y un corazón orgulloso. (Testimonies, tomo 3, pág. 376).

NO DEBIERA HABER UNA OSTENTACIÓN INADECUADA.
Recordaría a los jóvenes que se adornan y llevan plumas en sus sombreros que, debido a sus pecados, 396 la cabeza de nuestro Salvador llevó la vergonzosa corona de espinas. Cuando dedicáis un tiempo precioso para acicalar vuestro atavío, recordad que el Rey de gloria vestía una túnica simple e inconsútil. 

Vosotros que os fatigáis adornando vuestras personas, recordad por favor que Jesús con frecuencia estaba cansado por el incesante y arduo trabajo y la abnegación y el sacrificio propio para bendecir a los dolientes y necesitados. . . . 

Debido a nosotros, él derramó sus oraciones ante su Padre con fuertes lamentos y lágrimas. Justamente para salvarnos del orgullo y el amor a la vanidad y de los placeres en que ahora incurrimos, que nos alejan del amor de Jesús, se derramaron esas lágrimas y el rostro de nuestro Salvador fue marcado por el dolor y la angustia más que el de cualquiera de los hijos de los hombres (Id., págs. 379, 380).

ADORNOS INNECESARIOS.
Prescindid de los adornos innecesarios y reservad para el adelanto de la causa de Dios los medios así economizados. Aprended la lección de la abnegación  y enseñadla a vuestros hijos. (Counsels on Stewardship, págs. 301, 302).

UN PUNTO ACLARADO.
Con frecuencia se me ha hecho la pregunta si yo creo que está mal usar sencillos cuellos de hilo.* Mi respuesta siempre ha sido no. Algunos han tomado el significado extremo de lo que yo he escrito acerca de los cuellos, y han mantenido que está mal usarlos de cualquier clase. Se me mostraron costosos cuellos complicados y caros e innecesarias cintas y encajes que han usado algunas observadoras del sábado y todavía usan debido a la ostentación y a la moda. Al mencionar cuellos, yo no quería que se entendiera que no debería usarse ninguna clase de cuello, o al mencionar 397 cintas, que no se debiera usar ninguna clase de cintas (Testimonies, tomo 1, págs. 135, 136).

ADORNOS EXTRAVAGANTES O EXTREMOS. 
Nuestros pastores y sus esposas deben ser un ejemplo de sencillez en el vestir; deben vestir en forma prolija, cómoda, usando buen material, pero evitando todo lo que se asemeje a extravagancia y a adornos, aunque no sean costosos; porque estas cosas constituyen una desventaja para nosotros. Debemos educar a los jóvenes en la sencillez en el vestir, sencillez con pulcritud. Que los adornos adicionales sean dejados de lado, aun cuando cuesten una bagatela. (Testimonios para los Ministros, pág. 179).

NO PARA LA OSTENTACIÓN.
El verdadero refinamiento no se satisface
 con el adorno del cuerpo para la ostentación.
 (Christian Temperance and Bible Hygiene, pág. 93).

La Biblia nos enseña la modestia en el vestir. "Asimismo oren también las mujeres en traje decente, ataviándose con recato y modestia" (1 Tim. 2:9). Este pasaje prohíbe la ostentación en el vestir, los colores chillones, los adornos profusos. Todo medio destinado a llamar la atención a la persona así vestida, o a despertar la admiración, queda excluido de la modesta indumentaria impuesta por la Palabra de Dios.
 (Consejos para los Maestros, pág. 231).

La abnegación en el vestir es parte de nuestro deber cristiano. El vestir sencillamente y abstenerse de ostentar joyas y adornos de toda clase está de acuerdo con nuestra fe. ¿Pertenecemos al número de aquellos que ven la insensatez de los mundanos al entregarse a la extravagancia en el vestir y al amor de las diversiones? (Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 350, 351).

ADORNO IMPERECEDERO EN VEZ DE ORO O PERLAS.
Hay un adorno que no perecerá nunca, que promoverá 398 la felicidad de todos los que nos rodean en esta vida y resplandecerá con lustre, inmarcesible en el futuro inmortal. Es el adorno de un espíritu manso y humilde. Dios nos ha ordenado llevar sobre el alma el atavío más rico. . . . En vez de procurar adornos de oro para la vista, se debería hacer un esfuerzo ferviente para obtener la sabiduría que es de más valor que el oro fino; sí, que es más preciosa que los rubíes (Id., pág. 598).

De cuán poco valor son el oro o las perlas o los atavíos costosos en comparación con la gracia de Cristo. La gracia natural consiste de simetría, o la proporción armoniosa de las partes, cada una con la otra; pero la simpatía espiritual consiste en la armonía o semejanza de nuestra alma con Jesús. Esto hará a su poseedor más precioso que el oro refinado, aun el oro de Ofir. Ciertamente, la gracia de Cristo es un adorno inapreciable. Eleva y ennoblece a su poseedor y refleja rayos de gloria sobre los otros, atrayéndolos también a la Fuente de luz y bendición (Review and Herald,  6-12-1881).

LOS ATRACTIVOS DE LA VERDADERA BELLEZA.
Existe en todos la tendencia natural a ser sentimentales más bien que prácticos. En vista de este hecho, es importante que los padres, en la educación de sus hijos, dirijan y eduquen sus mentes para que amen la verdad, el deber y la abnegación, y que posean una noble independencia, que elijan lo correcto aunque la mayoría elijan lo erróneo. . . .

Si conservan sano su organismo y amable su temperamento, poseerán la verdadera belleza que podrán llevar con gracia divina. Y no tendrán necesidad de adornarse con postizos, pues éstos siempre son la expresión de la ausencia del adorno interno del verdadero valor moral. Un carácter bello es de valor a la vista de Dios. Una belleza tal atraerá pero no descarriará. Ese tipo de encantos tienen 399 colores firmes, nunca se desvanecen (Signs of the Times, 9-12-1875).

La religión pura de Jesús requiere de sus seguidores la sencillez de la belleza natural y el lustre 
del refinamiento natural y la pureza excelsa, antes que lo falso y artificial. (Testimonies, tomo 3, pág. 175).

ENSEÑAD A LOS NIÑOS QUE RECONOZCAN UN  VESTIDO SENSATO.
Seamos fieles deberes de la vida del hogar. Entiendan nuestros hijos que la obediencia debe reinar allí. Enseñadles a distinguir entre lo que es sensato y lo que es necio en el asunto del vestido y proporcionadles vestidos que sean pulcros y sencillos. Como un pueblo que se está preparando para el pronto regreso de Cristo, debiéramos dar al mundo un ejemplo de vestimenta modesta en contraste con las modas prevalecientes del día. Hablad de esto y haced sabios planes de lo que haréis;  realizad luego esos planes en vuestras familias. Proponeos ser guiados por principios más elevados que las nociones y deseos de vuestros hijos (Manuscrito 45, 1911).

Si nuestros corazones están unidos con el corazón de Cristo,. . . nada se colocará 
sobre la persona para atraer  la atención o para crear polémica (Testimonios  para los Ministros, pág. 128).

ÚSENSE VESTIDOS QUE SIENTEN BIEN, APROPIADOS PARA LA EDAD Y LAS CIRCUNSTANCIAS DE LA VIDA.
Hermana mía, atraiga a sus hijos a su corazón mediante el afecto. Présteles el debido cuidado y atención en todas las cosas. Proporcióneles vestidos que les sienten bien a fin de que no estén mortificados por su apariencia, pues esto sería dañino para su respeto propio. . . . Siempre es correcto estar vestido pulcra y adecuadamente, en una forma que siente bien con la edad y las circunstancias de la vida. (Testimonies, tomo 4, pág. 142). 400

EL CUERPO NO DEBIERA SER OPRIMIDO.
El vestido debiera ser holgado, sin que obstruya la circulación de la sangre ni la respiración libre, plena y natural. Los pies debieran estar protegidos adecuadamente del frío y la humedad. Con esta vestimenta, podemos hacer ejercicio al aire libre, aun con el rocío de la mañana o de la noche, o después de una lluvia 
o nevada, sin temor de resfriarnos (Christian Temperance and Bible Hygiene, págs. 89, 90).

EL VESTIDO DEL NIÑO.
Si el atavío del niño proporciona calor, abrigo y comodidad, quedará eliminada una de las principales causas de irritación y desasosiego. El pequeñuelo gozará mejor salud y la madre no encontrará el cuidado de su hijo demasiado pesado para sus fuerzas y para el tiempo de que dispone.

Las ligaduras apretadas o la ropa por demás ajustada impiden la acción del corazón y de los pulmones, y deben evitarse. Ninguna parte del cuerpo debe sufrir presión alguna por causa de la ropa que comprima algún órgano o limite su libertad de movimiento. La ropa de todos los niños debe estar tan holgada, que les permita la más libre y completa respiración; y debe adaptarse de tal modo al cuerpo que los hombros lleven todo el peso de ella. (El Ministerio de Curación, pág. 296).

ABRÍGUENSE DEBIDAMENTE LAS EXTREMIDADES.
Debiera prestarse especial atención a las extremidades a fin de que estén tan bien abrigadas como el pecho y la región del corazón donde hay la mayor cantidad de calor. Los padres que dejan a sus hijos con las extremidades desnudas o casi desnudas, están sacrificando la salud de sus hijos ante la moda. Si estas partes no están tan abrigadas como el cuerpo, la circulación no se equilibra.  

Cuando las extremidades que están lejos de los órganos vitales no están debidamente abrigadas, la sangre es impulsada a la cabeza originando dolor de cabeza o hemorragia nasal, 401 o hay una sensación de congestión en el pecho que produce tos o palpitación del corazón debido a que hay allí demasiada sangre; o el estómago se sobrecarga de sangre y se provoca indigestión.

Para obedecer a la moda, hay madres que visten a sus hijos con sus miembros casi desnudos, y el frío hace que la sangre no siga su curso natural, y se sobrecarguen los órganos internos, dificultándose la circulación y produciéndose la enfermedad. Los miembros no fueron formados por nuestro Creador para estar expuestos a la intemperie, como la cara. El Señor proporcionó. . .  también grandes venas y nervios para las extremidades y los pies a fin de que contuvieran una gran cantidad de la corriente de la vida humana para que los miembros pudieran estar uniformemente con el mismo calor del cuerpo. Debieran estar debidamente abrigados a fin de que la sangre vaya a las extremidades.

Satanás inventó las modas que dejan los miembros expuestos a la intemperie y hacen que el frío saque la corriente vital de su curso original. Y los padres se inclinan ante el altar de la moda, y visten de tal modo a sus hijos que los nervios y las venas se contraen y no responden al propósito que Dios dispuso que tuvieran. 

Como resultado los pies y manos están fríos habitualmente. Esos padres que siguen la moda en vez de la razón tendrán que dar cuenta a Dios por robar así la salud de sus hijos. Aun la vida misma con frecuencia se sacrifica al dios de la moda (Testimonies, tomo 2, págs. 531, 532).

UNA DISTINCIÓN EN LA VESTIMENTA DE HOMBRES Y MUJERES. 
Hay una tendencia creciente de que las mujeres, en su vestido y apariencia, se aproximen al otro sexo todo lo que sea posible y la moda es que sus vestidos sean muy parecidos a los de los hombres, pero Dios declara que esto es una abominación. 402
"Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia" (1 Tim.  2:9) . . . . Dios quería que hubiera una clara distinción entre el vestido de hombres y mujeres y ha considerado el asunto de importancia suficiente para dar instrucciones explícitas acerca de él; pues la misma vestimenta usada 
por ambos sexos ocasionaría confusión y gran aumento de crimen (Id., tomo 1, págs. 457-460).

LA VESTIMENTA PARA LA IGLESIA. 
Nadie deshonre el santuario de Dios por un atavío ostentoso.
 (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 202).

Debe enseñarse a todos a ser aseados, limpios y ordenados en su indumentaria, pero sin dedicarse a los adornos exteriores que son completamente impropios para el santuario. No debe haber ostentación de trajes; porque esto estimula la irreverencia. Con frecuencia la atención de la gente queda atraída por ésta o aquella hermosa prenda, y así se infiltran pensamientos que no debieran tener cabida en el corazón de los adoradores. 

Dios ha de ser el tema del pensamiento y el objeto del culto; y cualquiera cosa que distraiga la mente del servicio solemne y sagrado le ofende. La ostentación de cintas y moños, frunces y plumas, y adornos de oro
 y plata, es una especie de idolatría, y resulta completamente impropia para el sagrado servicio de Dios. (Id., tomo 2, págs. 201, 202).

Algunos tienen la idea de que a fin de realizar la separación del mundo que requiere la Palabra de Dios, deben ser descuidados en su atavío. Hay algunas hermanas que piensan que están llevando a cabo el principio de no conformarse con el mundo al usar un sombrero ordinario y el mismo vestido usado por ellas durante la semana, el sábado cuando aparecen en la asamblea de los santos para participar en el culto divino. 

Y algunos hombres que profesan 403 ser cristianos consideran el asunto del vestido de la misma manera. Estas personas se reúnen con el pueblo de Dios el sábado con sus vestidos empolvados 
y sucios y aun con roturas en la ropa que visten de una manera descuidada.

Estos mismos, si tuvieran una cita con un amigo honrado por el mundo, de quien desearan obtener un favor especial, se afanarían para presentarse ante él con el mejor atavío que les fuera posible; pues ese amigo se sentiría insultado si ellos llegaran a su presencia con el cabello despeinado y las ropas sucias y en desorden. Sin embargo, esas personas piensan que no importa en qué forma se presenten o en qué condición está su persona cuando en el día sábado se reúnen para adorar al gran Dios (Review and Herald, 30-1-1900).

NO HA DE HACERSE DEL VESTIDO UN TEMA DE CONTROVERSIA.
No hay necesidad de hacer del asunto del vestido el punto principal de vuestra religión. Hay algo más valioso de lo cual hablar. Hablad de Cristo, y cuando el corazón está convertido, todo lo que no está en armonía con la Palabra de Dios, se eliminará (Evangelismo, pág. 202).

Nuestro vestido no nos hace de valor a la vista del Señor. 
Lo que vale ante Dios es el adorno interno, las gracias del Espíritu, 
las palabras bondadosas, la consideración atenta hacia otros. 
(Counsels on Stewardship, pág. 301).

NADIE HA DE SER CONCIENCIA PARA OTROS, PERO DEBE EJERCER UN EJEMPLO DIGNO. 
No se debe dar alas a quienes centralizan su religión en el vestido. Estudie cada uno las claras enseñanzas de las Escrituras en cuanto a la sencillez y la sobriedad en el vestido y, mediante la fiel obediencia a esas enseñanzas, esfuércese por dar un ejemplo digno ante el mundo y los que son nuevos en la fe. Dios no quiere que nadie sea conciencia para otros. 404

Háblese del amor y humildad de Jesús pero no se anime a los hermanos y hermanas a encontrar fallas en el vestido o la apariencia de otros. Algunos se deleitan en esto; y cuando su mente se ocupa en ese sentido, comienzan a sentir que deben convertirse en remendones de la iglesia. Suben a la silla del juez y tan pronto como ven a uno de sus hermanos y hermanas, miran para encontrar algo que criticar. Esta es una de las formas más efectivas para volverse estrecho de mente y para empequeñecer el crecimiento espiritual. Dios quiere que bajen de la silla del juez pues nunca los ha colocado allí. (Historical Sketches of Seventh-day Adventist Foreign Mission, págs. 122, 123).

EL CORAZÓN DEBE ESTAR BIEN.
Si somos cristianos, seguiremos a Cristo aunque el camino que debamos seguir sea opuesto a nuestras inclinaciones naturales. No vale la pena deciros que no debéis usar esto o lo otro, pues si el amor de esas cosas vanas está en vuestro corazón, el desprendernos de vuestros adornos será tan sólo como cortar el follaje de un árbol. Las inclinaciones del corazón natural se manifestarán nuevamente. Debéis estar convencidos en vuestra conciencia. (Review and Herald, 10-5-1892).

DONDE MUCHAS DENOMINACIONES PERDIERON SU PODER.
El razonamiento humano ha tratado siempre de evadir o de poner a un lado las instrucciones sencillas y directas de la Palabra de Dios. En todas las épocas, una mayoría de los profesos seguidores de Cristo ha desatendido esos preceptos que ordenan la abnegación y la humildad, que requieren modestia y sencillez de conversación, de conducta y de indumentaria. El resultado ha sido siempre el mismo: un apartamiento de las enseñanzas del Evangelio conduce a la adopción de las modas, las costumbres y los principios del mundo. 

La piedad vital cede su lugar a un formalismo muerto. La presencia y el 405 poder de Cristo, retirados de esos círculos amadores del mundo, hallan cabida entre una clase de humildes adoradores que están dispuestos a obedecer las enseñanzas de la Santa Palabra. Se ha seguido esta conducta durante generaciones sucesivas. Se han levantado, una tras otra, diferentes denominaciones que, abandonando su sencillez, han perdido, en gran medida, su poder primitivo (Mensajes para los Jóvenes, pág. 352).

 LA NORMA ES LA PALABRA DE DIOS.
En todos los asuntos de la indumentaria, debemos ser estrictamente cuidadosos y seguir muy de cerca las reglas bíblicas. La moda ha sido la diosa que ha regido el mundo, y con frecuencia se insinúa en la iglesia. 
La iglesia debe hacer de la Palabra de Dios su norma y los padres deben pensar inteligentemente acerca de este asunto. Cuando ven a sus hijos inclinarse a seguir las modas mundanas, deben, como Abrahán, ordenar resueltamente a su casa tras sí. En vez de unirlos con el mundo, relacionadlos con Dios.
 (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 202). 406

CAPÍTULO 67. LA MODA ES UN PODER FASCINANTE.
LA MODA ES UN GOBERNANTE TIRÁNICO.
La moda rige al mundo, y es un amo tiránico. Con frecuencia obliga a sus adictos a someterse a los mayores inconvenientes e incomodidades. La moda impone contribuciones irrazonables y cobra sin misericordia. 
Tiene un poder fascinante y está lista para criticar y ridiculizar a todos los que nos siguen en su estela 
(Christian Temperance and Bible Hygiene, pág. 85).

Los ricos tienen la ambición de descollar como seguidores de sus estilos siempre cambiantes; la clase media 
y la pobre se esfuerzan por aproximarse a la norma establecida por aquellos a quienes suponen superiores. Donde los medios o la fuerza son limitados y es grande la ambición de ser elegante, la carga llega a ser casi insoportable. A muchas personas no les importa que un vestido sea sentador o hermoso; si la moda cambia, 
lo reforman o lo desechan (La Educación, pág. 240).

Satanás, el instigador y principal promotor en los siempre cambiantes y nunca satisfacientes dictados de la moda, está siempre ocupado inventando algo nuevo que pueda provocar un daño a la salud física y moral; y triunfa cuando sus inventos tienen tanto éxito. La muerte se ríe porque la necedad que destruye la salud y el ciego celo de los que adoran ante el altar de la moda los ponen tan fácilmente bajo su dominio. La felicidad 
y el favor de Dios son sacrificados sobre su altar. (Christian Temperance and Bible Hygiene, pág. 85).

La idolatría del atavío es una enfermedad moral. No debe ser introducida en la nueva vida. En la mayoría de los casos, la sumisión a los requerimientos del Evangelio exigirá un cambio decidido en la 407 manera de vestir (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 393).

EL PRECIO QUE ALGUNOS PAGAN.
¡Cuán contrarias a los principios consignados en las Escrituras son muchas de las confecciones impuestas por la moda! 
Pensad en los estilos que han prevalecido en los últimos siglos o aun en las últimas décadas. . . . 
¡Cuántos nos parecerían impropios de una mujer refinada, temerosa de Dios y respetuosa de sí misma! . . . 

Más de una niña pobre, para llevar un vestido elegante, se ha privado de ropa interior y de abrigo y ha pagado este desacierto con su vida. Otras, llevadas por el deseo de la ostentación y de la elegancia de los ricos, entraron en el camino de la deshonestidad y la vergüenza. Más de una familia tiene que privarse de comodidades, más de un padre de familia se ve arrastrado a las deudas y a la ruina para satisfacer 
las extravagantes exigencias de la esposa y los hijos. (El Ministerio de Curación, pág. 222).

LA SALVACIÓN PUESTA EN PELIGRO POR LA IDOLATRÍA DEL VESTIDO.
El orgullo y la vanidad se manifiestan por doquiera, pero los que están propensos a admirarse a sí mismos en un espejo, se sienten poco inclinados a mirarse en la ley de Dios, el gran espejo moral. Esta idolatría del vestido destruye todo lo que es humilde, dócil y amable en el carácter. Consume las preciosas horas que debieran dedicarse a la meditación, al escudriñamiento del corazón, al estudio de la Palabra de Dios con oración. . . . Ningún cristiano puede conformarse con las modas inmorales del mundo sin poner en peligro la salvación de su alma (Review and Herald, 31-3-1891).

EL AMOR A LA OSTENTACIÓN DESMORALIZA EL HOGAR. 
Ayudadas por la gracia de Cristo, las mujeres son capaces de efectuar una grande y amplia obra. Por esta razón, Satanás obra con sus engaños para 408 inventar vestidos a la moda, a fin de que el amor a la ostentación pueda absorber la mente y el corazón y los afectos aun de las profesas madres cristianas de este siglo para que no tengan tiempo que dedicar a la educación y preparación de sus hijos o al cultivo de su propia mente y carácter, a fin de ser ejemplos para sus hijos, modelos de buenas obras. 

Cuando Satanás se asegura el tiempo y el afecto de la madre, comprende plenamente cuánto ha ganado. En nueve casos de diez, ha conseguido la dedicación de toda la familia al vestido y la ostentación frívola. Computa a los hijos entre sus despojos, pues ha cautivado a la madre 
(Manuscrito 43, 1900).

Los pequeñuelos oyen más del vestido que de su salvación, . . . pues la madre 
está más familiarizada con la moda que con su Salvador (Testimonies, tomo 4, pág. 643).

Tanto los padres como los hijos quedan privados de lo más dulce y verdadero de la vida. 
Por causa de la moda no reciben preparación para la vida venidera (El Ministerio de Curación, pág. 223).

NO TIENEN SUFICIENTE VALOR PARA DETENER LA MARCA. 
Muchas de las cargas de la madre son el resultado de su esfuerzo para mantenerse al día con las modas. Terrible es el efecto de esas modas sobre la salud física, mental y moral. Al faltarles el valor para mantenerse, firmes de parte de lo correcto, las mujeres permiten que la corriente del sentimiento popular las arrastre en su estela. . . . Con demasiada frecuencia, las madres que profesan ser cristianas sacrifican los principios a su deseo de seguir a la multitud que coloca a la moda como su dios. Protesta la conciencia, pero no tienen suficiente valor para decidirse firmemente contra el error. (Review and Herald, 17-11-1904).

PADRES, TENED CUIDADO.
Con frecuencia, los padres visten a sus hijos con vestidos extravagantes, con 409 mucho despliegue de adornos. Luego abiertamente admiran el efecto de su atavío y los felicitan por su apariencia. Estos necios padres se llenarían de consternación si pudieran ver cómo Satanás secunda sus esfuerzos y los insta a mayores necedades. (Pacific Health Journal, enero de 1890).

UN PROBLEMA QUE AFRONTAN MUCHAS MADRES.
Si vuestras hijas ven un vestido diferente del que tienen, 
están inclinadas a desear un vestido similar a ése. 
O quizá quieren otro que ven que tienen otras, que vosotras 
creéis que no debéis proporcionarles de acuerdo con vuestra fe. 

¿Les permitiréis que lo consigan a fuerza de molestaros, permitiendo que ellas 
os manejen en vez de encaminarlas de acuerdo con los principios del Evangelio? 

 Nuestros hijos son muy preciosos a la vista de Dios. Enseñémosles la Palabra de Dios y preparémoslos en los caminos de Dios. Tenemos el privilegio de enseñar a nuestros hijos a vivir de tal forma que tengan la aprobación del Cielo. . . .

No animemos a nuestros hijos a seguir las modas del mundo, y si somos leales en darles una preparación debida, no harán esto. . . . Las modas del mundo con frecuencia revisten formas ridículas, y debéis tomar una posición firme contra ellas (Manuscrito 45, 1911).

EL FRUTO DEL AMOR A LA OSTENTACIÓN.
El amor a la indumentaria y los placeres está destruyendo la felicidad de millares. Y algunos de los que profesan amar 
y guardar los mandamientos de Dios imitan a esa clase de personas, tanto como les es posible hacerlo sin perder el nombre de cristianos. 
Algunos de los jóvenes tienen tal afición a la ostentación, que hasta están dispuestos a renunciar al nombre de cristianos 
para seguir su inclinación a la vanidad y la indumentaria, y el amor a los placeres. (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 350). 410 

Las Familias que usan mucho tiempo en vestirse ostentosamente 
podrían ser comparadas con la higuera que Cristo vio desde lejos.

 Esa higuera ostentaba sus ramas floridas a pesar de lo que era en realidad, pero cuando Cristo fue a buscar frutos, escudriñó desde la rama más alta hasta la más baja y no encontró sino hojas. Tiene hambre de frutos, frutos que debe recibir (Manuscrito 67, 1903).

LAS HIJAS DE DIOS PARTICIPARÁN DE LA NATURALEZA DIVINA.
Hay bastante trabajo necesario e importante que hacer en este mundo necesitado y doliente, sin malgastar momentos preciosos en los adornos o la ostentación. Las hijas del Rey celestial, miembros de la familia real, sentirán el peso de la responsabilidad que significa alcanzar una vida superior, para llegar a estar en íntima comunión con el cielo y trabajar al unísono con el Redentor del mundo. 

Las que se dedican a este trabajo 
no estarán satisfechas con las modas 
e insensateces que absorben la mente 
y los afectos de las mujeres 
de estos postreros días. 
Si son verdaderamente hijas de Dios, 
participarán de la naturaleza divina.

 Al ver las influencias corruptoras de la sociedad, se sentirán movidas de la más profunda compasión, como su divino Redentor. Simpatizarán con Cristo, y en su esfera, según su capacidad y oportunidades, trabajarán para salvar a las almas que perecen, como Cristo trabajó en su exaltada esfera en beneficio de los hombres.
 (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 413). CN 387-410/EGW/MHP 411