viernes, 23 de junio de 2023

06. “LA FAMILIA UNIDA POR LAZOS DE AMOR”

Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua. (Proverbios 31:26).

Cuando la madre pueda hablar una palabra de felicitación por la buena conducta de sus hijos, debiera hacerlo.

Debiera animarlos con palabras de aprobación y miradas de amor.

Esto será como luz del sol al corazón de un niño y conducirá al cultivo del respeto propio y… del carácter...

Los niños tienen naturaleza sensible y amante. Se los puede agradar fácilmente pero también hacerlos fácilmente infelices.

Por una suave disciplina con palabras y actos amorosos, las madres pueden ligar sus hijos a sus corazones.

 Manifestar severidad y ser exigentes con los niños son grandes errores.

Se necesita firmeza uniforme y control desapasionado para la disciplina de toda familia.

Diga lo que tiene que decir y lleve a cabo lo que dice sin desvíos.

Dará recompensas el manifestar afecto en su asociación con sus hijos. No los rechace por su falta de simpatía en sus juegos, alegrías y tristezas infantiles. -Testimonies, t. 3, pág. 532.

Los niños pequeños son un espejo de la madre en quienes ella puede ver reflejados sus propios hábitos y semblante, y puede distinguir aun los tonos de su propia voz.

¡Cuán cuidadoso entonces debiera ser su lenguaje y conducta en la presencia de estos pequeños aprendices que la toman por ejemplo! 

Si desea que sean amables en su conducta, y tratables, debe cultivar estos rasgos en sí misma.

Cuando los niños aman y confían en su madre, y son obedientes a ella, les han sido enseñadas las primeras lecciones para ser cristianos...

En vista de la responsabilidad individual de las madres, toda mujer debería desarrollar una mente bien balanceada y un carácter puro reflejando sólo lo verdadero, lo bueno y lo hermoso.

 La esposa y madre puede ligar a su esposo y sus hijos a su corazón con un amor invariable, manifestado en palabras amables y conducta cortés que, como regla, será copiado por sus hijos.

La cortesía es barata, pero tiene poder para suavizar las naturalezas que se volverían duras y rústicas sin ella.

La cortesía cristiana debería reinar en todo hogar. 

El cultivo de una cortesía uniforme, y de una disposición a hacer por otros lo que nos gustaría que hicieran por nosotros, destruiría la mitad de los males de la vida.

El principio inculcado en el mandato: "Amaos los unos a los otros con amor fraternal" (Romanos 12:10), es la piedra angular del carácter cristiano...

 La cortesía cristiana es la cadena de oro que une a los miembros de la familia con vínculos de amor, haciéndolos más cercanos y más fuertes cada día. -Health Reformer, agosto de 1877. RJ 181/EGW/MHP 182

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=RmWBUYrTOMg&list=PLtrFh-HO7ogAi4YKz7zJQjd1Lir1aFaVt&index=24&pp=sAQB


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